LECTURA RECOMENDADA:
1 Pedro 2, 12-23
12. En medio de los paganos procedan honradamente, y así los que los calumnian como malhechores, al presenciar las buenas obras de ustedes, glorificarán a Dios el día de su visita.
13. Por amor al Señor, sométanse a cualquier institución humana: al rey como soberano, (14) a los gobernantes como enviados por él para castigar a los malvados y premiar a los honrados.
15. Tal es la voluntad de Dios, que, haciendo el bien, le tapen la boca a los necios e ignorantes.
16. Como hombres libres, que no usan de la libertad para encubrir la maldad, sino más bien como servidores de Dios, (17) honren a todos, amen a los hermanos, respeten a Dios, honren al rey.
18. Los empleados sométanse a sus patrones con todo respeto, no solo a los bondadosos y amables, sino también a los de mal genio.
19. Es una gracia soportar, con el pensamiento puesto en Dios, las penas que se sufren injustamente.
20. ¿Qué mérito tiene aguantar golpes cuando uno es culpable? Pero si, haciendo el bien, tienen que aguantar sufrimientos, eso es una gracia de Dios.
21. Esa es su vocación, porque también Cristo padeció por ustedes, dejándoles un ejemplo para que sigan sus huellas.
22. No había pecado ni hubo engaño en su boca; (23) cuando era insultado no respondía con insultos padeciendo no amenazaba, más bien se encomendaba a Dios, el que juzga con justicia.
Proverbio 24, 19-25
19. No te enojes por causa de los malvados, no envidies a los que obran mal; (20) porqué el perverso no tiene futuro, la lámpara de los malvados de apagará.
21. Hijo mío, teme al Señor y al rey; no provoques a ninguno de los dos, (22) porque de repente salta su castigo, y, ¿quién conoce su furor?
23. No es justo ser parcial al juzgar: (24) a quien declara inocente al culpable la gente lo maldice y se irrita contra él; (25) pero a quienes lo castigan, les va bien, sobre ellos caen bendiciones.

