Lectura recomendadas:
Éxodo 36,4-5. La bondad de Dios
- Un día los artesanos que trabajaban en el santuario dejaron sus trabajos, y fueron a decir a Moisés: --El pueblo trae más de lo que se necesita para llevar a cabo diversos trabajos que el Señor ha ordenado.
Hebreos 9, 11-12
- En cambio, Cristo, ha venido como sumo sacerdote de los bienes futuros. Él a través de una morada mejor y más perfecta, no hecha a mano, es decir, no de este mundo creado, llevando no sangre de cabras y becerros, sino su propia sangre, entró de una vez para siempre en el santuario y logro el rescate definitivo.
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