martes, 30 de enero de 2024

Salmo 16



Éxodo 33, 19-20
    Le respondió:
-Yo haré pasar ante ti toda mi riqueza y pronunciaré ante el nombre: Señor, porque yo me compadezco de quien quiero y favorezco a quien  quiero; pero mi rostro no lo puedes ver, porque nadie puede verlo y quedar con vida.

Éxodo 20, 3
    No tendrás otros dioses aparte de mí.

Ezequiel 48, 9-14
  

Ezequiel 14, 1-8


Hechos 2, 25-28

Job 33, 18, 22

Proverbio 2, 20-22

    Para que sigas el buen camino y te mantengas en sendas honradas, porque los rectos habitarán la tierra y los íntegros permanecerán en ella; mientras que los malvados serán expulsados de la tierra y los traidores serán arrancados de ella.

 

lunes, 22 de enero de 2024

Salmos 15


 

Lectura complementaria: 

Isaías 33, 14-16

    Temen en Sión los pecadores, un temblor se apodera de los perversos: ¿Quién de nosotros habitará en un fuego devorador, quién de nosotros habitará en una hoguera perpetua?

    El que procede con justicia, habla con rectitud y rehúsa el lucro de la opresión; el que sacude la mano rechazando el soborno y tapa su oído a propuestas sanguinarias;  el que cierra los ojos para no complacerse en el mal, ese morará en las alturas: picachos rocosos serán su fortificación, con abundancia de pan y provisión de agua.

Éxodo 22, 24

    Si prestas dinero a uno de mi pueblo, a un pobre que habita contigo, no serás con él un usurero, cargándole de intereses.

Éxodo 23,8

    No aceptarás sobornos, porque el soborno ciega al que ve con claridad y falsea la causa del inocente.

Hebreo 12, 22-25

    Ustedes en cambio se han acercado a Sión, monte y ciudad del Dios vivo, a la Jerusalén celeste con sus millares de ángeles, a la congregación y asamblea de los primogénitos inscritos en el cielo, a Dios, juez de todos, a los espíritus de los justos consumados, a Jesús, mediador de la nueva alianza, a una sangre rociada que grita más fuerte que la de Abel.



 


domingo, 21 de enero de 2024

Salmo 41

Salmo 31

Salmo 14





Lecturas complementarias: 

Romanos 3, 10-12
Como está escrito:
        No hay uno honrado ni uno sensato que busque a Dios, no hay uno que busque el bien.  Todos se han extraviado y pervertido, no hay quien haga el bien, ni uno solo.  Su garganta es una tumba abierta: mienten  con sus lenguas, sus labios esconden veneno de víboras, su boca esta llena de maldiciones hirientes.  Sus pies corren para derramar sangre, sus caminos están sembrandos de ruina y destrucción.  No conocer la ruta de la paz ni tienen el temor de Dios.


Proverbios 17, 7
No le va al tonto el lenguaje elevado, ni al hombre respetable hablar con engaños.

Proverbios 17, 21
Quien engendra un tonto pasará penas, no tendrá alegría el padre de un necio.


Job 15, 16
 ¡Cuánto menos el hombre, detestable y corrompido, que se bebe como agua la maldad!

Jr 10, 22-25
    Escuchen un mensaje: Ya llega con gran estruendo del país del norte, para convertir los poblados de Judá en desolación, en guarida de chacales.
    Ya lo sé, Señor, que el hombre no es dueño de sus caminos, que nadie puede establecer su propio curso.
    Corrigenos, Señor, pero con medida, no nos hagas desaparecer con tu cólera; descarga tu ira sobre las naciones que no te reconocen, sobre las tribus que no invocan tu Nombre, porque han devorado y consumido a Jacob y han destruido sus pastos.

Dt 10, 1-5
    En aquella ocasión me dijo el Señor: Talla dos tablas de piedra, como las primeras, súbemelas a la montaña y construye un arca de madera; voy a escribir sobre estas tablas los mandamientos escritos en las primeras tablas, que has estrellado, para que las deposites en el arca.  Hice un arca de madera de acacia, tallé dos tablas de piedra como las primeras y subí al monte con las dos tablas.  El escribió en las tablas la misma escritura de antes, los diez mandamientos que les había dado el Señor en la montaña, desde el fuego, el día de la asamblea, y me las entregó.  Yo baje de la montaña y coloqué las dos tablas en el arca que tenia preparada, y allí quedaron, como me había mandado el Señor.

Jr 29, 12-14
    Me invocarán, vendrán a rezarme y yo los escucharé; me buscarán y me encontrarán, si me buscan de todo corazón; me dejaré encontrar y cambiaré su suerte-oráculo del Señor-.  Los reuniré en todas las naciones y lugares aonde los arrojé-oráculo del Señor-y los volveré a traer al lugar donde los desterré.

 

Salmo 13


 

Lectura recomendada:  Efesio 5, 6-21

El reino de la luz

    Nadie los engañe con argumentos falsos: estas cosas son, precisamente, las que atraen la ira de Dios sobre los rebeldes.  No se hagan cómplices de los que obran así.  Porque si en un tiempo eran tinieblas, ahora son la luz por el Señor: vivan como hijos de la luz-toda bondad, justicia y verdad es fruto de la luz-.  Sepan discernir lo que agrada al Señor.  No participen en las obras estériles de las tinieblas, al contrario denúncienlas.  Lo que ellos hacen a ocultas da vergüenza decirlo; pero todo esto ha de ser denunciado por la luz hasta que se vuelva claridad y todo lo que está al descubierto recibe el influjo de la luz. Por eso dice: ¡Despierta, tú que duermes, levántate de la muerte, y te iluminará Cristo!  Por lo tanto cuiden mucho su comportamiento, no obren como necios, sino como personas sensatas, que saben aprovechar bien el momento presente porque corren tiempos malos.  Por eso no sean imprudentes, antes bien, procuren entender cuál es la voluntad del Señor.  No se embriaguen con vino, que engendra lujuria, más bien llénese de Espíritu.  Entre ustedes entonen salmos, himnos y cantos inspirados, cantando y celebrando al Señor de todo corazón, dando gracias siempre y por cualquier motivo a Dios Padre, en nombre de nuestro Señor Jesucristo.  Sométanse los unos a los otros en atención a Cristo.  




Deuteronomios

       Deuteronomio significa segunda ley o repetición de la Ley. Este libro es una recapitulación de la legislación expuesta en los cuatro ...