Jonás, hijo de Ammitay, de Gad-ha-Jéfer (a cinco kilómetros de Nazaret) ha sido identificado por muchos con el profeta del mismo nombre mencionado en 2 Reyes 14,25, y por tanto, viviría en tiempo de Jeroboán II (786-746).
El tema fundamental del relato es claro: poner de relieve la misericordia de Dios para con los pecadores arrepentidos, aun cuando sean extraños a su pueblo; lo que no querían entender los judíos en la predicación de Jesús. ¨Sobre la naturaleza del relato, lo diré con palabras de Nacar-Colunga, ya los antiguos disputaban y se daban sentencias diversas, sin que los modernos hayan venido a un acuerdo. Algunos consideran el libro como una parábola. Más la opinión que podemos llamar tradicional en la Iglesia defiende la historicidad de la narración¨
En el Evangelio (Mt 12, 41) Jesús dice a los fariseos: ¨Los ninivitas se levantarán el día del juicio contra esta generación y la condenarán por cuanto ellos hicieron penitencia a la predicación de Jonás¨...
ARGUMENTO DEL LIBRO
El Señor ordena a Jonás que vaya a Nínive y allí predique penitencia, si no quiere ser destruida. Pero Jonás en vez de cumplir esta orden de Dios, toma rumbo opuesto, embarca en el puerto de Jafa o Joppe, en una nave que se dirigía a Tarsis... El Señor suscita una gran tormenta, y Jonás, a petición propia, fue arrojado al mar, que se calma inmediatamente, y así los marineros reconocieron el poder de Dios. En el mar un pez grande trago a Jonás, en cuyo vientre estuvo tres días y luego fue vomitado vivo en la playa.
Por segunde vez ordenó Dios a Jonás que fuese a Nínive a predicar lo que cumplió el profeta, y los ninivitas hicieron penitencia y les perdonó Dios. Afligido Jonás por la misericordia del Señor, y por habérsele secado una hiedra que le daba sombra, lo corrige Dios.