Deuteronomio significa segunda ley o repetición de la Ley. Este libro es una recapitulación de la legislación expuesta en los cuatro libros anteriores. Es una exhortación constante al cumplimiento del Decálogo. El Decálogp dado por Dios en el Sinaí, del que se nos habla en el Éxodo, se nos repite en el Deuteronomio con pequeñas variantes, y sigue en vigor en la Nueva Ley, pues Jesucristo dijo: ¨Yo no he venido a abolir la ley, sino a perfeccionarla¨ (Mt 5, 17), y redujo los diez mandamientos a estos dos: ¨Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón... y al prójimo como a ti mismo¨ (Mt 22, 40).
Bendición y Maldición
Moisés hace ver al pueblo los bienes y los males que se seguirán de cumplir o no cumplir los mandamientos de Dios... ¨Ojalá cumpleseis mis mandamientos para ser vosotros felices y vuestros hijos¨ (Dt. 5, 29). ¨Mirad que yo pongo hoy delante de vosotros bendición y maldición; la bendición si cumplís los mandamientos de Dios; la maldición si no los cumplís...¨ (Dt. 11, 26-28).
(Pueden leerse los cap 26 del Levítico y el 28 del Deuteronomio donde se nos habla de las bendiciones y maldiciones de Dios).
Muerte de Moisés
Moisés tenía 120 años. Dios le reveló que estaba cercana su muerte... y por su mandato puso las manos sobre Josué en presencia de todo el pueblo para que lo reconocieran como sucesosr suyo y le obedecieran.
Después le ordenó que subiera al monte Nebo para mostrarle la Tierra de Promisión, la tierra que juró dar a Abraham, a Isaac y Jacob... y allí arrebatado de alegría dio gracias a Dios y murió apacible y santamente, e Israel le lloró por espacio de treinta días. ¨No ha vuelto a surgir en Isral otro profeta semejante a Moisés, con quien Yahvé tratase cara a cara¨ (Dt, 34, 10).